El espacio se habita, se crea, se observa, se ocupa. No obstante, el espacio no es solo un lugar físico y tangible. En ocasiones, es un estado mental, a veces podemos alcanzarlo sin encontrarnos en él. La interacción con el espacio y sus diferentes dimensiones son el punto de partida de esta colección. Exploramos cómo los espacios pueden cambiar su significado e incluso su corporeidad, en función de cómo se habiten o, lo que es lo mismo, cómo podemos alterar el exterior desde el interior.
Habitar un espacio adquiere un plano artesanal, no solo por el uso del upcycling en todas su prendas, sino por la recreación de formas naturales a través de la piel, que es, a su vez, una manera de plasmar la obsesión constante del ser humano por hacer suyo el espacio, vallar, cercar y acotar la naturaleza, intentar mejorarla y, finalmente, imitarla.